¿Debo seguir dando el diezmo y ofrendas o es solo algo de la ley?

¿Debo seguir dando el diezmo y ofrendas o es solo algo de la ley?

La primera vez que la biblia usa la palabra diezmo es durante la vida de Abram. El regresaba de una victoriosa lucha y dice “y le dio Abram los diezmos de todo” (al sacerdote Melquisedec).  Antes de este hecho, Abram había sido bendecido por Dios, en esta ocasión, Abram fue bendecido nuevamente.

 

Si pudiéramos sacar el porqué Abram dio el diezmos podríamos concluir que fue por agradecimiento, no por una ley impuesta por Dios. De alguna manera él sintió un fuerte impulso en su corazón de dar algo de todo lo que había recibido de Dios y propuso en su corazón el dar los diezmos de todo. Sabemos, por lo que dice Santiago 1:17, que ese impulso solo lo puede poner Dios en el corazón, pues no hay nada bueno que podamos hacer o decir que no provea de Dios.

 

El caso de las ofrendas es todavía mas antiguo; podríamos decir que desde Adán y Eva se efectuaban ya ofrendas pues dos de sus hijos ofrecieron ofrendas a Dios (Caín y Abel). Y podemos concluir lo mismo, pues como no había una ley que cumplir, el dar los diezmos y ofrendas era por una motivación de agradecimiento y amor a Dios.  Esto se siguió haciendo entre el pueblo de Dios y cuando Dios dictó la ley a Moisés, el dar el diezmo fue incluido como parte de la ley, osea que ahora sí era una obligación para el pueblo escogido de Dios, al igual que las ofrendas y las primicias. 

 

Al llegar Jesús al mundo, muchos han entrado en confusión en cuanto a si deben dar el diezmo y las ofrendas a la iglesia o no deben dar nada, alegando que  ahora vivimos por gracia, no por obras.  Hay varias escrituras que sería bueno considerar; a la luz de que cuando Jesús estuvo físicamente entre nosotros hizo aclaraciones específicas sobre algunos mandamientos de la ley y que no abolió el dar el diezmo; incluso sus nuevas instrucciones fueron mas fuertes y mas estrictas que las que estaban incluidas en la ley. Recuerde aquella vez que le dijo al joven rico que vendiera todo lo que poseía y se lo diera a los pobres.

Por ejemplo:

1) Mateo 5:21-22 “Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.

2) Mateo 5:27-28 “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.”

3) Mateo 5:38-39 “Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;”

 

En esta escritura siguiente Jesús enfatiza el dar el diezmo como algo “QUE NO DEBEMOS DEJAR DE HACER”, aclarando que es necesario hacer justicia, misericordia y fe:

Mateo 23:23 “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.”

 

Y en esta otra escritura, Jesús enfatiza que debemos dar lo que hoy llamamos impuestos (lo del Cesar) y lo de Dios a Dios. Con los impuestos los gobiernos efectúan la obra de Dios (aunque algunos de ellos no sean tan buenos) y con lo de Dios se pagan los gastos físicos de la obra de Dios al igual que proveer para cualquier otra necesidad:

Mateo 22:21b “Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”

 

En esta escritura siguiente habla de la constancia que se seguía en dar el diezmo:

Hebreos 7:8ª “Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales…..”

 

Desde antes de la ley el motivo del diezmo era por agradecimiento y por amor, ahora el pueblo de Dios lo sigue dando para que se siga efectuando y extendiendo la obra de Dios en la tierra. Los primeros cristianos no se limitaron solo a dar el diezmo sino que vendían sus propiedades lo daban todos a los líderes para que sea administrado entre los necesitados, de manera que no había necesitado entre ellos.

 

Si algún día se ha preguntado porqué las iglesias piden tanto, y porqué los pastores tienen que tener un segundo trabajo, la respuesta es sencilla, probablemente Usted y Yo no estemos dando los diezmos y las ofrendas correctas al Señor. Aún si Usted vivieran en un país subdesarrollado, de lo poco que reciba debería de dar a Dios lo que es de Dios. Dice la escritura que el que en lo poco ha sido fiel será puesto en lo mucho. Nuestra mirada debe estar siempre en lo de arriba y no en la tierra.

 

Recuerda que nadie puede dar ofrendas si no ha dado el diezmo.

 

Dios le siga bendiciendo.

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Martes, Marzo 30, 2010, 06:00 AM | 8 Comments »
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